En la imperfeccion esta lo delicioso de la vida

Delicias, pasiones desenfrenadas, amores furtivos, escandalos secretos, heptasentidos. Errores, desamores, decepciones, traiciones, maldades, todos los instintos que llevamos dentro. Instintos que no somos capaces de aceptar. Bienvenido a mi subconsciente...

domingo, 20 de septiembre de 2009

"Ninfa de plata"

Un te quiero, querete es confuso, pero me da paz, quererte en secreto, pues en ciertos momentos, te acoplas en ese lugar.
Te quiero y lo sé, Te quiero, lo sabes tambien, tiemblo al pensar en ti, pues, mi bien, ese efecto tienes en mi.
Soy la ninfa del bosque de la luna, esa ninfa que te observa, que te adora, y que piensa en ti a toda hora, los espectros del bosque plateado, le preguntan a esta ninfa,"¿Como te ha embrujado?"
Ella solo atina, a mirar a la luna, y sube a ella, para gozar de tu ternura.
Y los espectros la admiran, felices esta vez, porque la ninfa de plata, encontro a quien querer.

"Alas de diamante"

La gracia eterna que bailaba mientras hablabas era un encanto para cualquiera, la desastrosa manera de mostrar tus sentimientos no era más que el grito desesperado de la mariposa negra… La mariposa al fin salio del capullo, salió y dejó atrás a su fiel guardián que anduvo esperándola, pero la mariposa no era mariposa aun, a decir verdad no lo es. La mariposa, la larva solo mudó, se fue, el olor de las plantas la sacó con todo y crisálida, pues al final decidió salir del bello jardín, decidió dejar a su fiel guardián. No, no decidió dejarla, creyó ciegamente que ella la acompañaría, creyó que la bella dama guardián seguiría tras de ella, como un perro fiel. Pero esta dama no lo hizo, no la siguió. ¿Tuvo miedo de salir? Tal vez. No, no tuvo miedo, ella la siguió, llegaron juntas hasta terminar el bello jardín, la dama ya conocía el bosque. Sin embargo quiso cuidar de la crisálida y por ello no salía, por ello solo vivía para ella. La dama confundida al ver lo que estaba pasando, se dio cuenta que la crisálida era del bosque, y que ella pertenecía a su jardín. La dama creyó en la crisálida, le dio todo, porque ella decía claramente: Quien se atreva a dar un poco por lo que en realidad soy, yo me atreveré a dar todo por aquel quien. Pues la crisálida demostró ello, la dama creyó inocentemente que esta crisálida se iba a quedar con ella para siempre. Lástima, para siempre no hay. Mientas que la crisálida se dejaba llevar por los olores fantásticos de las plantas, dejaba atrás a la dama que alguna vez fue su guardián, así todos los días esperaba a su preciada crisálida. Guardó la esperanza de un retorno. Pues lástima, su esperanza no llegó. La dama después de esperar un año, se dio cuenta de algo, supo que ella tampoco era dama. Tanto deseo que volver a ver a su crisálida, tanto amor que le tenía, de tanto extrañarla, no pudo ver que ella también lo era. Ahí recordó todo, ella imaginó ser dama, ellas ambas inventaron ese jardín, el bosque era muy espeso para ellas dos. Recordó que decidieron armar ese jardín, en el cual podían ser quien quisiesen, en el cual la esperanza era un hecho. Un jardín lleno de imaginación, de problemas absurdos, de soluciones astutas, de momentos tristes, de vidas alegres, sin querer el jardín se marchitó. Lo que fue una aventura, se convirtió en una tortura. El llanto no cesaba, los problemas, las risas eran menos. ¡Agua para que el jardín florezca por favor! Eran dos mariposas en el jardín y la nada en el bosque. No hubo agua, se evaporó, jardín sin gracia. Todo era tierra muerta, seca, nada más que polvo. Y ahí fue cuando el olor a hierba fresca llamó a una de ellas, la mariposa que acompañaba solo se quedó en el umbral, no quería desatarse de ese jardín. Aun guardaba esperanzas, la inocente esperanza de volver a construirlo. Pero si algo se inicia de a dos, de a dos tiene que terminar pues todo tiene su fin. Solo quedó una mariposa, que añora tristemente a su compañera. Al final salió de ahí, salió para buscarla, pero cuando la encontró, vio que ella no era mariposa, que ahora era dama. Una dama muy diferente. Solo atinó a llorar, fue lo que más aprendió en su jardín, lo que se atrevió a hacer por ella, lo que dio por su felicidad, pues no ella ya había olvidado todo. La mariposa había muerto, no quedaba señal alguna de lo que fue, y esta mariposa sin color, con las alas rotas de tanto buscar a su compañera, a su amiga, insistió un poco más. Ya no para reconstruir el jardín, ya eso lo había guardado en la memoria, solo insistió por una cosa, su amistad. La amistad que tuvieron ambas, la confianza fantástica que existió, la gracia que tenía cada una. Pero al igual, con jardín y todo se destruyó. La mariposa negra, que ahora era dama había recorrido otro bosque, en el cual conoció a otras damas, el cual le brindaba algo nuevo. Pobre mariposa sin color, anduvo de nuevo tras de ella, pero no cambiaba, no quería ser dama. ¿Para que limitarte a ser un ser humano, dirigido por regimenes sociales totalmente ridículos? ¿Por qué hacer lo que los demás tienen que hacer? ¿Por qué limitarte a ser un ser racional si no vas a razonar? La mariposa sin color cambió, no a dama, sus alas crecieron, brillaban con el sol. Si la mariposa lloraba, sus alas ennegrecían, si feliz estaba pues era la más bella de todas. Ella decidió, fue mariposa y fue dama. Ella no se limitó, quiso sentir y pensar. Mientras ahora la dama esta ahí sentada al otro lado del salón, esta mariposa jamás dejará de ser quien fue. Jamás cambiará y no puede negar que extraña a su dama pues aun añora esa amistad… pero si no hay confianza jamás se podrá renovar esa grande amistad…

"Importa el viaje no el destino"

¿Porque esperamos a que nos digan que tenemos fecha de vencimiento para vivir la vida? ¿Que tanto miedo tenemos de vivir como si fuera el ultimo día? Pero sobretodo ¿Que es lo que nos impide vivir?

Al decir vivir claramente me refiero, no al saber que estas vivo porque tu corazón este latiendo o porque tengas las mismas necesidades que un ser vivo tiene. Hablo de lo más importante. La vida del alma, el verdadero vivir que a mi perspectiva encierra mucho mas significado e importancia que la vida como generalmente se conoce y se vive.

Hay cosas que no podemos manejar. ¿Será que le tememos a eso? La muerte no avisa es silenciosa, sutil, y hasta puedo considerar que ese es su lado mas amable ya que no te avisa y puedes dormir tranquilo sabiendo que al día siguiente lo mas posible es que estés vivo, aunque claro, sabes que no existe certeza de ello sin embargo lo puedes ignorar. Ahora viene una parte el lado que no nos toca vivir a todos cuando por ciertos motivos de la vida te enteras que tu fecha de expiración no pasa de los 2 meses. Todo se torna confuso ahí te das cuenta que en los años que has vivido la verdad es que no has vivido. Realmente todo toma un sentido y quieres hacer todo lo que no pudiste hacer en ese tiempo. Ahora quieres VIVIR.

Pero ¿Por qué? ¿Por qué no viviste? ¿Porque esperamos a que nos digan que tenemos fecha de vencimiento para vivir la vida? Estamos acostumbrados a vivir o mejor dicho a pretender que vivimos, en un medio acelerado, sin pausas, con metas, ignorando el procedimiento, esclavos del tiempo, de la mentira. En si no vivimos, solo existimos y no buscamos una razón por la cual valga la pena vivir. Nos mecanizamos y hacemos por costumbre, por presión, o por la misma sociedad, lo mismo. Tenemos como meta el trabajo perfecto, terminar la universidad, buen sueldo, vivir en un lugar agradable una familia y ser feliz. Pero no creamos métodos para llegar a eso aunque en realidad lo que más importa de lo mencionado es el encontrar la felicidad, es la mas buscada. Pero como dije no tenemos métodos solo pensamos en llegar. pero nos interesa como o simplemente no le prestamos la importancia que realmente amerita.

IMPORTA EL VIAJE NO EL DESTINO es el punto mas importante creo firmemente en esta frase y es la que nos va a llevar a nosotros, seres humanos, a vivir en alma y cuerpo. Es fácil y sencillo este ejemplo: Al usar una calculadora puedes multiplicar, sumar, restar, dividir, y hacer una serie de cálculos matemáticos tan complejos como simples pero…. ¿De esa manera aprenderíamos? Es lo mismo con la vida, si solo vemos los resultados y no pensamos en el procedimiento jamás vamos a aprender. Pues es ahí en esos momentos de procedimientos, de desarrollos, en donde realmente se vive.

Tenemos que aprender, aprender que cada momento es único y que es tan maravilloso que como tal no va a repetirse. Tenemos que pensar, pensar en aquellas cosas que realmente valen la pena. Sobretodo vivir, no olvidar que si existimos es por un razón y que en el transcurso del camino la encontraremos. Después de todo no queremos enterarnos que vamos a morir y tener que hacer una lista de todo aquello que no hicimos.

"UN SACRIFICIO HECHO TORTURA"


EL DOLOR ME INVADE
SOLO QUIERO TU BIEN
NO LO VAS A CONSEGUIR
SI YO SIGO A TU LADO

POR QUE TE QUIERO
TE TENGO QUE ODIAR
POR QUE TE ESCUCHO
TE TENGO QUE IGNORAR
POR QUE TE ENTIENDO
SUFRO MAS

MI VIDA SE HA PERDIDO
YO QUE TE QUIERO TANTO
ALEJARME DE TI
VA A SER UNA TORTURA
NO CREO SER CAPAZ
AÚN ASÍ LO TENGO QUE HACER
SI NO TE QUIERO PERDER
TENDRÉ QUE FINGIR QUE LO HAGO
AÚN ASI CADA VEZ QUE TE VEA
Y SE ME ROMPA EL ALMA EN MIL PEDAZOS
TENDRE QUE IGNORARLA

Y ASÍ SEPA QUE A TI TAMBIEN TE DUELE
NO PODRÉ ESTAR AHÍ
PARA ESCUCHARTE O
DECIRTE “SI TE ENTIENDO”
NI PARA QUE SEPAS LO MUCHO QUE TE QUIERO

TODO POR QUE TE INCITÉ A HACER COSAS
QUE YO QUERÍA HACER
Y SOLO POR MIEDO TE INVITÉ HA HACERLO
SOLO POR TRATAR QUE TUVIERAS
UN POCO DE FELICIDAD EN TU VIDA
TERMINO DANDOTE MÁS DOLOR
DEL QUE ANTES TENÍA

SOY ESTÚPIDA POR TRATAR DE DARTE FELICIDAD
POR QUE SE QUE CONMIGO
SOLO TIENES PROBLEMAS
ES HORRENDO ESCRIBIR ESTO
TE ESTOY DICIENDO ADIOS
POR QUE TE QUIERO

QUISE SACARTE DE ESE HOYO
PERO SOLO TE UNDÍ MAS
Y ESO ES LO QUE DUELE
QUE POR MAS QUE DESEE
QUE TU DOLOR TERMIRARA
SOLO LO AUNMENTE

AHORA MI TECLADO
LLENO DE LÁGRIMAS
TE PIDE QUE ME ENTIENDAS
Y EVITES QUE SUFRA MÁS
DE LO QUE ESTOY DESTINADA A SUFRIR
TODO POR TI

ESPERO QUE SEPAS
QUE EXISTEN PERSONAS
QUE DARÍAN SU VIDA POR TI
NO CREAS QUE POR TU CULPA
ESTA PASANDO TODO ESTO
TE RUEGO QUE TE QUIERAS MAS
QUE AVANCES
QUE SEAS UNA GRAN PERSONA


COMO MOLESTARME CONTIGO
SI TE QUIERO TANTO QUE NO PUEDO
SENTIR RENCOR HACIA TI

PIDO A DIOS QUE ME DEJE
ESTAR CONTIGO AUNQUE SEA UNA VES
SIN TENER QUE LASTIMARTE

DE MI NO SE
¿SEGUIRÉ VIVIENDO SI NO ESTAS AQUÍ?
NO TENGAS MIEDO
TE QUIERO TANTO QUE NO PUEDO
APUÑALARTE EL CORAZON

SOLO RECUERDA QUE PARA MI
ESTO ES UNA TORTURA
TORTURA QUE NO CREO QUE ACABE
MIS LAGRIMAS TE PIDEN
CON UN LLANTO PURO Y LIMPIO.

NO ME ODIES Y MUCHO MENOS A TI

ADIOS.

TE QUIERO NUNCA LO OLVIDES.

"Fragmentos de mi ser"

Deseo incapaz de cumplirse.
Amistad que se pierde con el tiempo.
Amor que muere,
Porque no tuvo razón de existir.
Ilusión que se pierde,
con la cruda realidad.

Mi ser se pierde más
Se pierde en su mundo
Vaga en la nada
En aquel fragmento
Lleno de dolor, lleno de angustias.

Creado por la agonía de mi alma
Compuesto por mis otros yo
Inundado del miedo que tengo
Escondido por la cobardía
Y por la vergüenza.

Fragmento imposible de encontrar,
con el sentido común
Lo hallas al verte rendido,
Al tocar fondo, al saber que ya no sirves

Aún así pude encontrar una salida
Una luz que hallé
Y una razón para seguirla, tú,

Simplemente te vi,
pensé en compartir mi mundo con el tuyo,
y salí del cascarón, había encontrado ,
una razón para vivir,
y como soy humano,
me ilusioné, y aprendí a soñar.

Me sentía feliz cuando soñaba
Pero no me daba cuenta
Que había entrado a un mundo
Lleno de quimeras, utopías y sueños
Sumergidos en dolor
Dolor humano, que nunca sentí,
Que no logré entender.


Soñaba tanto y con tanta pasión
Que parecía real,
Y llegué a conformarme
Me conforme con aquel vano mundo,
Con ese dolor que no sentía pero que iba a sentir,
Y te lleve conmigo,
Te adentre en mis quimeras,
Ya no eras importante para mí
Ya no sentía dolor por ti

Creía que estaba sana, limpia,
Hasta que vi el daño que te hice que te aburriste de mí
Y yo como siempre
gracias a mi cobardía
la única solución que halle ante mi vana existencia
fue morir y te quise llevar conmigo
Te dejé ir

Ahora me lamento
Estuviste conmigo y solo daño te hice
No te valoré
Cuando te tenía no te valoraba
Y por soñar sufrí más que antes
No me interesó lo que los demás piensen
Y entré a mi mundo por completo

Mi alma se entregó a ese mundo
Mi cuerpo se quedó en la puerta
Viendo la felicidad de otros
envidiándola
Todo por dejarme llevar
Por creer en mis impulsos.

Todo por no ser yo, por soñar, por tener un mundo.

"9:01 pm"

En ese momento la cólera se largo a la mierda y mis oídos escucharon por primera vez aquella voz nunca antes mostrada que gritaba en silencio dijo ahogada en compañía del llanto de su ángel” no regreso al colegio” “retiran mi matricula” “no tenemos dinero” “Salaverry” esas palabras seguían resonando en mi cabeza.
Él solo la miraba y le dolía hacerlo, lloraba en silencio sin que se asomara lagrima alguna, todas se secaban para que no pudiesen ver el dolor que estaba en frente suyo, en ese momento deseó ser humano mas que en ningún otro, solo quería abrazarla, y aunque lo hubiese hecho ella no lo hubiese sentido.
Entre deseos de cosas imposibles, llantos reprimidos que eran música para infelices y tortura para los ángeles, el silencio invadido ya por la desesperación, huye. Se rompió la crisálida y la mariposa negra hecha llanto que se desesperaba por volar e ir a donde su corazón la mande, voló para que el viento la escuchase. Y se oyó su llanto, la mariposa traspasó los hoyos del auricular y llegó hasta mí nunca antes la había sentido tan iracunda, tan desesperada.
¡¡¡Ale…Ale!!! Escuché a través del auricular con desesperación la voz inocente y sensible de una niña. A mi lado un ángel caído preocupado por la catastrófica expresión en mi rostro, se resignaba a contar las lágrimas que se asomaban en mis ojos que por gravedad al igual que yo solo caían resbalándose por sobre mis mejillas. El sabia que algo estaba sucediendo pero no quiso preguntar que era.

"La promesa"

La promesa más importante al igual que el anillo, rotos, ambos quebrados por aquellas sensaciones llenas de dolor, inseguridad y temor a la vida. Santiago al ver esto se desplomó cayendo de rodillas, apoyándose en sus brazos que estaban totalmente rígidos, inundó el suelo de aquel líquido que expresaba, con aquel salado sabor, su dolor y esas inmensas ganas de acabar con su vida. Él no lograba entender lo que realmente pasaba, lo que alguna vez fue el comienzo de su posible felicidad, se convirtió en su tan esperada agonía. Ya en el suelo con el rostro pálido sin señal de vida alguna se resignó a hablar como el silencio, desesperando con aquel ruido a los fantasmas que quedaron de aquella masacre dada en el lado más oscuro de sus sentimientos.
Con el cuerpo totalmente destrozado, se dignó a levantarse sabiendo así que ya estaba muerto, no tan muerto como aquellos cadáveres empotrados en el cementerio pero tampoco había diferencia alguna de cuán vivo estaba.

A su lado una joven, casi hecha una mujer, observaba aquella autodestrucción entre un hombre y sus sentimientos. Ella había recibido aquel sobre con las pulseras, ambas de mucho significado y por supuesto aquella promesa materializada en ese aro que aparentaba algo sin valor. Aún así, poseía para Santiago más valor que su vida y la de cualquiera. Ella recibió el sobre días antes de aquel hecho, se lo entregaron una mañana, al igual que Santiago, reaccionó de una forma doliente y extraña, solo que supo ocultarlo, sus sentimientos no eran tan dominantes como los de Santiago. Supo tranquilizarse y esconderlos en aquella máscara de una hipócrita indiferencia pero con aquel toque de importancia y dolor.

-Toma esto es para Santiago-le dijo la otra muchacha, Ana, la responsable de la lucha que se daría dentro de Santiago y posiblemente de aquella joven ya casi mujer, Isabel.
-¿Qué es?-le pregunto Isabel, con aquel sabor amargo y aquel calor en la boca que quema y hace que ardan tus intestinos como si los estuviesen asando.

A su vez sintiendo aquella corriente totalmente fría, lenta, y potente como un rayo, que se tiene al presentir algo que sabes que va a ser desagradable. Ella con todo ese sentimiento mas aquellas náuseas, rezagos de una enfermedad; abrió sin importancia el sobre. Sabiendo así que algo iba a pasar trató de aparentar que no le interesaba. Al ver lo que el sobre hecho a mano encerraba en su boca aparentemente marchitada, como el papel con el que estaba hecho, sintió esas punzadas que le indicaban temor, dolor, y una especie de agonía sentida solo al recibir un choque no físico, un choque de sentimientos contra el alma hecha pedazos.

Al instante se derramaron, como huyendo de aquel dolor que no querían causar, las bolitas de la pulsera celeste que Santiago le había regalado a Ana, según ella, él se la había arrancando de la muñeca en un momento totalmente confuso para ambos.

-¡¡Isabel!!- se oyó un grito desesperado de parte de Ana.

Isabel aún pensando en lo que pasaría y a la vez en otra dimensión en la cual no había pasado el tiempo, reaccionó y de inmediato se puso a buscar aquellas bolitas sin éxito alguno; todo a medias como Isabel solía hacerlo. Luego se sintió más culpable que nunca, ya acostumbrada y por una posible inercia empezó a insultarse.

-Siempre lo haces-le dijo Ana.
-Es lo único que hago bien-le respondió irónicamente.

No lo pudo entender, en ese momento solo quería formar parte de una dimensión llamada realidad, pero sabía que con un deseo no iba a lograr nada, de nuevo esa sensación, las tripas se contrajeron su respiración se aceleró, el corazón bombeaba tan rápido que se podía sentir como se unían aquellos latidos al igual que unos puntos para formar una sola línea y así se formó un sonido un latido infinito que escabrosamente se apoderaba de su pobre cuerpo, sonido que ni al demonio le hubiese gustado escuchar. De nuevo su cuerpo no soportó más aquella afición por el suelo y por acción del peso más la sorpresa que acababa de recibir, calló.

-Ayúdame-replicó mirando a la mujer que estaba en esa habitación.

Isabel apresurada lo miró y se sumergió en aquel ambiente tan fuerte y cargado de tristeza para ayudar a Santiago a levantarse.

-Gracias-le dijo Santiago.
-De nada, por algo estoy aquí-respondió Isabel con una sonrisa de la cual se notó la huída de la poca razón de su existencia.
-No lo entiendo ¿Qué significa esto? ¿Por qué de esta manera?-Santiago solo se preguntaba, mientras Isabel analizaba, o trataba de, la situación.
-Tengo ganas de vomitar-Isabel se dijo entre dientes, maldiciendo aquella promesa que hizo con Ana.
-Deja de pensar en eso solo respira o toma agua, es bueno-dijo Santiago aún perplejo, sabes que estas enferma y no debes vomitar.



Sola y a su vez acompañada, por aquella presencia misteriosa, inmersa en sus pensamientos, Ana, solo se censuraba como de costumbre en su habitación,”Ya deja de hacerte eso por favor no creas en lo que te dicen, no si sabes que solo quieren hacerte daño.”
-¿Isabel, por qué aún así sabiendo que no estoy bien y que te hago daño sigues aquí conmigo?-se dijo Ana recordando las palabras de Isabel.
-Porque te quiere-le respondió esa presencia, Matías-Y no desea verte mal, al igual que tu no lo deseas para ella y lo sabes.

Aturdida recordó aquella mañana en que le entrego ese sobre, después de tanto recordar se sintió culpable y peor, creyó que era una basura pero solo quedó ahí, en su mente. La única persona que realmente podía mejorar todo esto no existía no estaba presente o no se percataban ellas de su presencia.

sábado, 19 de septiembre de 2009

#5 "El deseo del Ángel"

La lengua dulcemente negra,
se traga un manzana plateada.
En cual cascara se refleja,
la sonrisa sabrosa dela luna enamorada.

Escoltada manzana,
por un sequito rancio de maromas azules.
La blanca nocturna,
deambula taciturna,
por la garganta de un infierno concebido por si mismo;
atascado de recuerdo, hundido en sus lamentos,
encerrado por candados, de nostalgia fabricados.

Los lazos que me llevan,
como alas de libélula,
hacia la manzana plateada.
Que embelesada pro rayo de luna,
seduce a cualquiera que muestre ternura.

Las curvas del viento,
tal cual notas musicales de una pieza singular.
Es raro, anormal,
que bella manzana sin veneno haya de estar.

Entonces vienes un ángel,
la mira, la observa, siente que la desea.
Da media vuelta, sus alas tiemblan.
Quiere probar, quiere probar,
su alma muere por siquiera a esta manzana amar.



Se acerca, se aleja,
medita, piensa,
ya no puede mas.
Su belleza, su rareza,
lo ha atrapado,
como a un pez por el mar.

Finalmente, suspira, respira
y hacia ella va.

viernes, 18 de septiembre de 2009

#4 "En la madriguera del duende"


Un duende se asoma,
a través de una ventana,
de vidrio plateado.
Que si el plomo no mata,
tampoco la vida.

Un helado de limón,
para esta garganta, dolorosa,
el ardor no pasa,
y si de mis ojos vez dos lagrimas rojas,
no es por el dolor,
rojas son para resaltar esto que siente el corazón.


La gorra del duende,
taciturna, me sorprende.
Me invita, me da,
algo que a mi cuerpo no debe llegar.

Duende de mierda.
que quieres hacer,
con esta alma sin vida que se presenta frete a ti.
Que te mira, te saborea, te huele
y te siente.

Bestia diferente, mounstro salvaje,
que como rayos me atraes.
A tu guarida suculenta,
a tu guarida podrida.
Con destellos de memorias,
de chicas perdidas.


Ya me tienes atrapada, embrujada, extasiada, excitada.
Tienes de mi lo que buscas, quieres de mi lo que no te di.
Poco a poco tu boca asquerosa, repugnante,
llena de agravios y de infiernos,
me traga y me encierra, masticas me carne te gusta morder.

¿Que tiene el sabor de mi piel que te tiene tan extasiado?
¿A cual de tus enzimas le gusta digerirme una y otra vez?

¿Qué deseas de esta quimera?
De este sueño, sin dueño,
sin tiempo, ni fundamento.

Me arrodillo frente aun león,
la oscuridad su cómplice.
Veo sus ojos felinos, solo ese brillo maldito.
“Te quiero”.-Repito
Un abrazo recibo.



No hay heridas, hay sangre,
solo mis lágrimas y un llanto incesante.
que se apodera de ti,
que a quien quiere matar es solo a mi.

Duende desdichado, mostraste ese lado malvado,
escabrosamente tus majos se apoderaron de mi.
La piedra de luna dejo de brillar
Se quebró, en mil fragmentos se convirtió,
Te la tragaste la devoraste,
al final solo la mataste.
Saciaste tu deseo, comiste de mi carne
Succionaste de mi alma; mi esencia mi independencia.

Así solo queda el destello negro,
y es que la memoria que no olvida.
Simplemente como tus manos de fuego,
tu lengua cruenta, desesperada, como cual serpiente,
me atraviesa y a su vez se apodera,
de todo aquello que esta quimera siente.

Si bien no olvido
Mejor vivo no queriendo recordar.

jueves, 17 de septiembre de 2009

#1 "17-13"

La absurda oscuridad,
se traga una manzana azul.
Que a través de un espejo,
un demonio desea amar,
devorar; a su vez ya no la quiere más.

Las bocas sin dientes,
de lenguas cortadas,
un cruento desastre.
Sólo indica hacia un árbol,
un árbol sin hojas,
que el blanco frío devora con ansias.

Solo veo una cicatriz,
una herida peluda,
mutada por las tantas veces que intentó sanar.
No seas egoísta manzana azul,
que la lujuria del demonio verde,
arderá en tus suaves y plateados sensores,
haciéndote gemir de pasión,
y llorar de decepción.

Al final el tiempo ignorará inerte
Si al manzana se pudrió,
Agusanándose en una soledad artificial.

O tal vez el demonio verde, deseoso,
hambriento de placer, se envenenó,
con la manzana azul, que en un instante tragó

Arsénico cobrará su vida, su venganza, su revancha.

#6 "Me hiciste sentir celos"

Si el demonio verde de tanta envidia,
de tanta cólera,
que mariposa negra huyo y de sus garras se alejo.
El demonio no cesa, el demonio no para,
y a esta manzana sin veneno deja.

Duende horroroso, inescrupuloso,
que dentro te comiste a la manzana.
La araña te tomara desprevenido
avanzara confusa,
en direcciones opuestas.
La mariposa negra reemplazará,
a la manzana desdichada,
que gozo ser devorada,

que gozo ser tuya.

Para que mierda la buscas,
demente de dos caras,
que con una y con la otra,
no haces más que volverme loca.

Un poco de sal,sal que empalaga,

que harta,y con el tiempo,
de deshidratación mata.

Un poco de amor, pasión u obsesión,
es ridículo pensar que de mi una manzana patética
te fueras a enamorar,
la deseas a ella, te gusta su color,
sus alas hechas de mierda,
su comportamiento que a esta manzana aniquiló.

Si la rabia no cesa,
si el gato no mata a la maldita rata,
si al fin el viento no vuela,
si el brillo de la manzana se adultera.

Manzana envidiosa, manzana celosa,
de dotes perdidos de parpados caídos.
Mirada penetrante ojos espeluznantes
que tienes de atractivo,
para el ser penante que una vez te dijo:
“Sin ti no seria nadie”.

Y que tu respondiste con cruel desaire:
"Sin ti no seria eso es lo que yo diría".

Maldita emperatriz hada de piedra amarilla,
que con amor protegiste al demonio-ángel que solo tu muerte desearía.
Ni hablar de ti manzana envenenada,
de coraza de cascara plateada,
que también amaste y juraste por alguien que no existía.

No seas pre juiciosa manzana vanidosa,
que no sabes lo que el duende en mente tenia,
llamar a quien fue tu hermana tu amiga,
con tal que no te reemplace se que seguirás tranquila.

Los celos me matan,
me carcomen el alma,
duende de mierda,
retornare a tu guarida,
y probaras el veneno de esta manzana podrida.
No actúes,
deja de jugar de una vez,
que ambos sabemos lo que pasara la próxima vez…

Lunes 16 de junio

Las pocas luces que se filtraban a través de esas persianas,
adornaban tu rostro y tu cuerpo,
Creando tentaciones, a sabiendas que no me resistiría
La luz y la oscuridad hicieron de ti,
la imperfección precisa, la necesaria para volverme loca.
La oscuridad servía de mediador para el silencio,
tu sosiego desesperaba mi torpe alma.
Apropiándose de ella escabrosamente.
Tu boca y cuerdas vocales emitían alguna que otra palabra.
Mientras que yo, admirándote hablaba,
lo que querías oír y lo que necesitaba decir.

El tenue ambiente cobraba vida,
tu echado yo sentada en frente de ti,
una corriente baja recorría mi cuerpo.

Sabía que terminaría, lo sabia y no lo soportaba.

El peso hizo efecto y por una ya conocida afición al suelo,
mi cuerpo no resistió y me senté en el piso.
La perspectiva cambio.
la imagen escorzada que mi cristalino guardo de ti,
al sentir esa mano tibia que con fuerza sujetaba la mía.
Cuando la otra se quedo en mi cabeza e intento desatar mi cabello
“Quiero verte con el pelo suelto”.
El listón se deshizo en tus manos,
y mi cabello avergonzado no quiso ser

El silencio era cómplice de mi gran secreto,
tú lo sabia y aun así participaste de el...

Despues de la tragedia II

Habrá suficiente tinta para decirte lo que siento,
las palabras tal vez no alcancen su objetivo

palpitan mis manos, mis brazos, mi cuerpo.
Golpe tras golpe, resuenan poco a poco,es el compas de la vida, el susurro de un dios.

El niño sensible oculto tras los robles viejos,
el río cristalino oculta su complicidad con la muerte.
La rana azul de puntos negros oculta su mortal veneno,
Y tras esa máscara… ¿Qué ocultas tú?

Esa playa aún sigue esperándonos,
el sol aparece y espera por nosotros cada día.
Lo eh visto, miles de veces… Tenías razón está incompleto,pues faltas tu y falto yo.

Aun así sin nosotros sigue siendo perfecto para los otros.

Solo te quiero. Espero a que me enseñes a amar. ¿Cuándo lo harás?
Pasa el tiempo sigo esperando aquí por ti.
¿Cuándo planeas llegar?
La noche sin la luna no es más que oscuridad,yo sin ti no soy más que soledad.

Al menos déjame verte una vez más,
los bosques sin brillo, sin luces, sin sombras.El mar sin el sol, sin la arena, sin nadie que aprecie su belleza.
La patética noche sin estrellas, sin su bella luna.

Mi corazón sin ti, seguiré viva lo sé.

Despues de la tragedia...

Derramaré mas de mil lagrimas por ti
Y aun asi no sera suficiente
Las hebras finas del amor que siento
Se queman en el sol
De tu frustrado atardecer

Los ritos, los encuentros,
Las huellas… todas sin recuerdos.

Yo parada, tu sombra perdida
Llovizna…..cielo gris
Sombras negras….y yo aquí.
Caminan, se mueven
Van andando, vacias, vanas
Sin vida.
Y yo no me muevo de aquí

El filosofar intenso de dos almas
Que no saben si estan muy encontradas o muy perdidas

Las visiones calladas,
Ocultas y compartidas.
Que por obra de magia,
Sobrepasaron el cielo
Son legado y recuerdo
De lo mucho que te quiero en este momento.

Alma Fugaz

El llamado de un lobo
La seducción del vampiro
La luna, la sangre
Los sueños, mi realidad
La belleza, tu lujuria

Exacta imperfección eso eres

Atraes ciegamente a esta alma perdida
La quieres devorar
La quieres amar
O simplemente no la quieres mas

Todo para ti

Lanzo un beso al viento con pasión
La esperanza me embarga y el deseo de que llegue a ti se hace mas fuerte.
Mis ansias no aguantan,
La curiosidad desea saber lo que res,
Lo que sientes lo que pretendes

Angustia,
Si estas porque no te presentas
Si existes porque no eres
Si sientes porque no vives
Si amas porque no eres feliz

Un ser no ideal

...Esa habitación se parecía a mí, con fallas, muchas fallas, desordenada, con sentimientos corroyentes, odio, tristeza, amargura, soledad, era todo como un líquido concentrado, un ácido un veneno de mala calidad, barato, ya que no mataba de inmediato porque adoraba y adora verme en agonía. Como siempre yo, adecuándome a los gustos ajenos eso es lo que hago, agonizo, le doy el gusto de verme así, me encuentro en un limbo, un mundo sin recursos, sin fe, sin esperanzas. Un mundo creado por mi en el cual mi alma y mi cuerpo se separaron dejándome media muerta, no viva y mucho menos completamente muerta, a medias, como siempre suelo hacerlo.
Estos sentimientos al igual que el salitre solo carcomían mi alma pudriéndola poco a poco, era mi habitación, igual que yo, diferente en nada, cada defecto, cada error en ella representaba todos mis defectos, todos mis errores y mis heridas.

Y al igual que esta pared, pintada varias veces, me pinté yo tratando de ser un buen componente en un lugar donde nunca lo iba ser y así pintando una tras otra con caras oculté lo que en realidad soy. ...

.....Feel....

Recuerdo con exactitud cuando la realidad golpeó, abúlica, mi atormentada e ilusionada imaginación, y como de inmediato respondió esta última apoderándose escabrosamente de la primera, creando un medio de vida con voluntad propia, una realidad quimérica, capaz de hacer y deshacer cualquier hecho en mi vida. Controlando al azar, a la casualidad, al destino, al accidente a todos los nombres que se le podrían poner a los hechos impredecibles que traen una coincidencia consigo y nos hacen pensar que no tienen explicación alguna, aunque todos estos la tengan.

La oscuridad alumbraba, sintiéndose mi salvación, el ambiente melancólico. Las lunas de cristal lloran, la lluvia turbia forma sus lágrimas, agua dulce de sabor salado, sabor que empalaga, que desespera, y con el tiempo, mata. El caldo de recuerdos no dejaba de hervir en mi mente y mi ciega mirada no paraba de contemplar el majestuoso vacío de lo que era mi habitación.

No había luz alguna que matara a mi preciada oscuridad, a mi salvadora. Miedos, miedos y mas miedos, el mas grande sentirme sola. Mi soledad, mi verdugo. La oscuridad, mi salvación. Cuanta más luz haya en esta buhardilla mas podré ver, y al ver no veré nada, sobretodo a nadie. Mientras mas oscuro este menos veré y así me mentiré otra vez para poder creer en lo que mis ojos no ven, entonces inventare que mi agobiante soledad no está. Solo para creer que mi alma está acompañada de animas que jamás existirán.

Sin embargo esta salvadora, cuchillo e doble filo, solo me llevó a la perdición.

Los matices oscuros llenos de gloria camuflaban bastamente el vacío al que tanto temía. El piso de la habitación se desplegaba poco a poco con cada suspiro que de mi garganta dolorosa salía. Las ansias dolían, los nervios no servían, estaba nublada, vacía, sintiendo como las tripas se retorcían causando un placentero dolor que no solo aplastaba mi vientre si no que también me incitaba a crear placeres para contrarrestarlo.

Las sabanas se deslizaban suavemente, heladas neutralizaban la temperatura de mi ardiente piel. Pellejo que escapa de mí, células que odian su cotidiano dolor, el dolor de no sentir. El odiar sentir frío me hace desear calor, pero al sentirlo lo odio también. ¿Odio? No, no odio, no se odiar. Para ello tendría que amar y tampoco lo hago. Amor, odio. Blanco, negro. Igual de opuestos sin uno no existe el otro. No odio solo me aburro, me canso, hostiga. Mis nervios están hartos, hartos de sentir dolor sin heridas, de sentir punzadas sin agujas que las causen, de sentir cortes sin filos que los hagan. Quisiera sentir de verdad no sentir algo, sentir a alguien. Sí, a él.

Siempre supe que estabas ahí.
–Sí, lo sé –murmuró casi en silencio.
No pude escuchar muy bien el bello matiz de su voz, mis oídos, sordos de tanta belleza no sintieron más que las ínfimas notas de un susurro tan escalofriantemente deseado que llegaba a extasiar. Ya estaba amaneciendo y con el sol, su rostro, que se confundía en la oscuridad, iba perfilándose lentamente. Con el pigmento de la luz y la formación de sombras al igual que un amanecer su rostro fue embelleciéndose.
Las sombras de la comisura de sus labios, aquellas que resaltaban sus pómulos, el mentón, la nariz formando una bella obra de arte. Era como haber vivido cautiva en completa oscuridad, pudiendo ver la luz pero solo en mente, deseándola, imaginándola desde lejos, viéndola sin poder estar bajo ella, sin sentirla y de repente ver como se acerca a ti reemplazando, a la oscuridad en la que te envolvías, por un cálido color, derritiendo la gélida sensación la luz cobró vida. Así, iba aclarando el amanecer hasta que lo vi.

Una ráfaga helada de viento entonces se inmiscuyó por debajo de las sabanas e hizo temblar a mi piel con aquella sedosa caricia, envolviéndome y a su vez adormeciéndome en la majestuosidad del sentir. Entonces un fuerte sonido que irrumpió drásticamente mi sosiego, hizo temblar todo a su alrededor, con dificultad pude atisbar a través de la mampara, a una sombra gris en la penumbra.
Era él, el demonio con el que tantas veces había soñado, Javier, se acercó rápidamente. Matías reaccionó de inmediato, se puso de pie y con tranquilidad lo miró, despreciando la absurda identidad de quien estaba en frente suyo.
Sobre mi cama observando impávida, gracias a mi lenta asimilación de datos por el recién despertar. Observe con cautela incrédula ambos cuerpos, adaptados cada uno a la realidad, de carne y hueso. Empecé a culpar a mi traviesa imaginación, una y otra vez me repetía mi conciente que no podía ser real, nada lógico lo indicaba. Sin embargo, mi otro lado, mi subconsciente, me decía todo lo contrario. La lucha entre ambos lados se mantuvo durante segundos hasta oír la bella voz de uno de ellos.
– ¿A qué vienes? –dijo Matías tranquilamente.
Fue ahí que la lógica en la cual me basaba fue vencida y el orden propuesto durante muchos siglos se desequilibró. Había ganado el lado menos pensado, todo, absolutamente todo contribuyo para revolucionar, esa mañana, mi mundo.
–Nada, estos problemas no te conciernen, Moses –replicó Javier con la misma serenidad.
–Moses, cierto ese era mi nombre, cuando era un ángel. Hazme un favor y retírate Javier no deseo problemas –dijo Matías señalando la mampara abierta.
–Te haré caso –sonrió con altivez-. Solo por hoy –añadió. Pero sabes el porque de mi presencia, me la tengo que llevar y no harás nada para impedirlo, tú lo sabes mejor que nadie o se va conmigo o muere –continuó respetando el ritmo de sosiego.

No duró mucho el tiempo en que asimilé las palabras: “Me la tengo que llevar”, “se va conmigo o muere”. El balde no de agua fría, ni de agua hirviendo, el balde lleno de cremolada de acido cáustico cayó lenta y sigilosamente sobre mi piel quemando todo lo que acariciaba y dejando esa sensación de ardor en el cuerpo. El miedo no demoró en decir sus líneas en esta bella escena de la gran obra teatral protagonizada fielmente por mi, producida por la misma y en la cual la victima inagotable, ya sea por afición y/o involuntario, era al igual que en las anteriores, la misma, yo.
–¿Qué… qué… significa eso? –dije asustada mientras atónitas del susto mis cuerdas vocales entrecortaban cada fonema aterrado por la necesidad que los creó.
–Nada Is.-respondió Matías algo alterado cambiando el tono de voz-. Javier no vuelvas y no te acerques a ella.
– ¿O qué? –Javier se acercó velozmente hacia mí-. ¿Qué me vas a hacer Moses? Ya no eres un ángel, no puedes protegerla –dijo acariciando mi rostro con sus manos pálidas y frías, arrullándome de nuevo con su gélido y delicioso aliento, recordándome, con su sencillo ademán, aquellos días lejanos en los cuales mi corazón le pertenecía.
–¡Ya lárgate! –gritó Moses desafinando en el concierto de emociones ecuánimes. Javier volteó me sonrió mostrando sus blancos dientes y mientras con su mirada me mostraba lentamente su seducción, desapareció.

La presencia de Javier solo significaba una cosa; los demonios y los ángeles me buscaban es decir: Me querían muerta.

Empecé a reproducir esta última escena en mi mente, una tras otra las palabras se cobraban emociones en mi. No creí que un simple conjunto de fonemas tuviesen el poder de hacerme sentir de esta manera, bueno lo sabía pero no tuvo transcendencia alguna hasta en ese momento. Nunca había sentido la muerte involuntaria tan cerca, era un miedo inmensurable. Era yo, ya quemada por todo el balde de ácido, pero ahora sumergiéndome en una tina llena de alcohol, sin poder respirar, sin abrir los ojos, sin gritar por todo el dolor que me causaba, sin oír, sin oler y lo más doloroso sin poder morir en ese preciso instante.





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