...Esa habitación se parecía a mí, con fallas, muchas fallas, desordenada, con sentimientos corroyentes, odio, tristeza, amargura, soledad, era todo como un líquido concentrado, un ácido un veneno de mala calidad, barato, ya que no mataba de inmediato porque adoraba y adora verme en agonía. Como siempre yo, adecuándome a los gustos ajenos eso es lo que hago, agonizo, le doy el gusto de verme así, me encuentro en un limbo, un mundo sin recursos, sin fe, sin esperanzas. Un mundo creado por mi en el cual mi alma y mi cuerpo se separaron dejándome media muerta, no viva y mucho menos completamente muerta, a medias, como siempre suelo hacerlo.
Estos sentimientos al igual que el salitre solo carcomían mi alma pudriéndola poco a poco, era mi habitación, igual que yo, diferente en nada, cada defecto, cada error en ella representaba todos mis defectos, todos mis errores y mis heridas.
Y al igual que esta pared, pintada varias veces, me pinté yo tratando de ser un buen componente en un lugar donde nunca lo iba ser y así pintando una tras otra con caras oculté lo que en realidad soy. ...
En la imperfeccion esta lo delicioso de la vida
Delicias, pasiones desenfrenadas, amores furtivos, escandalos secretos, heptasentidos. Errores, desamores, decepciones, traiciones, maldades, todos los instintos que llevamos dentro. Instintos que no somos capaces de aceptar. Bienvenido a mi subconsciente...
jueves, 17 de septiembre de 2009
Un ser no ideal
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